Mostrando entradas con la etiqueta espacio exterior. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta espacio exterior. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de marzo de 2008

El viaje de las Voyager

Las sondas Voyager I y II fueron lanzadas en 1977 en una misión de 5 años para estudiar los gigantes gaseosos del sistema solar. Aunque ya han cumplido su misión siguen enviando datos, y lo harán hasta que sus generadores nucleares se agoten, o se retire el apoyo al proyecto Voyager y las sondas acaben hablando solas...

Ambas portan un disco de oro que contiene imágenes, sonidos y saludos de la tierra, junto con las instrucciones para hacerlo funcionar y un mapa de cómo llegar a nuestro planeta. El objetivo no es tanto que lo descifren, sino que lo encuentren y sepan que existimos, sean quienes sean y suponiendo que existen.
**************************************

Una de las sondas Voyager viaja hacia las estrellas...

Pueden pasar dos cosas, que se tope con alguien o no.
Si no se topa con nadie, seguirá viajando entre las estrellas mientras el universo sea universo.
Si se topa con alguien pueden pasar dos cosas: que estén mucho más avanzados que nosotros, o que estén mucho más retrasados*.

Si están mucho más atrasados, pues... se mearán encima supongo. ¿De qué le va a servir a una lagartija espacial un cacharro metálico con lucecitas?
Si están más avanzados que nosotros pueden pasar dos cosas: que le presten atención o no.

Si no le prestan atención, lo desintegrarán con un rayo láser de la muerte. Quizá estén hartos de recibir antiguallas de civilizaciones extintas.
Si le prestan atención pueden pasar dos cosas: que lo investiguen o que no (porque están hartos de recibir antiguallas espaciales).

Si no lo investigan lo pondrán en un museo, o acabará en la estantería de un coleccionista...
Y si lo investigan... veamos si descifran la tapa del disco.


Arriba a la izquierda tenemos cómo tienen que construirse el tocadiscos. La púa viene con la nave, así que tienen que colocarla en su sitio y rotar. La velocidad de rotación es de una vuelta cada 3'6 segundos, y viene expresada en binario. Debajo se puede ver la distancia a la que hay que colocar la púa del disco.

Si no logran montar todo ese tinglado (quizá no tengan pulgares oponibles y se les haga difícil), lo más seguro es que de la frustración le den un puñetazo y se lo carguen.
Si logran montarlo, tienen que interpretar los 1's y 0's.

Las instrucciones están a la derecha: Si lo hacen bien, la primera imagen debería ser un círculo, como el de la cuarta imagen.

Si no logran entenderlo, que no me extrañaría porque yo soy terráqueo y no pillo ná, guardarán los 0's y 1's como si fuese un texto sagrado y fundarán una religión nueva.
Y si logran entenderlo verán unas bonitas imágenes de la tierra.


¿Qué pensarán de nosotros?¿Que somos unos pacíficos seres, con una cultura muy diversa y llamativa, una ciencia arcaica e intrigante, que vivimos en un planeta superpotito e interesante que clama ser estudiado?¿Que somos una raza horrenda, heterogénea, que utiliza unos artefactos muy raros, una ciencia obsoleta, y que merecemos ser aniquilados?¿Que somos una raza como tantas que han conocido ya y no merecemos su atención?

Si piensan lo tercero, se acabó el viaje del voyager.
Si piensan lo primero o lo segundo, pueden pasar dos cosas:

El dibujo de abajo a la izquierda es el mismo que se utilizó en las sondas Pioneer. El centro es la tierra, y los quince puntitos son púlsares. En las líneas está la frecuencia de los mismos.

¿Que no descifran el dibujico? En ese caso la dichosa voyager sería fuente de novelas, series, cómics y películas durante los siguientes 4000 años. O más.
Si lo descifran pueden pasar dos cosas: que hayan reparado en la fuente radiactiva o no.

Ambas Voyager llevan unas muestras muy puras de Uranio-238. La vida media de este isótopo es conocida, de 4500 millones de años, por lo que quien la encuentre debería ser capaz de conocer la antiguedad de las naves.

Si ha pasado demasiado tiempo desde que salió de la tierra (relativamente hablando) no querrán venir. Quizá sea interesante, pero ya no es lo de las fotos. E ir pa ná es tontería.
Si no ha pasado demasiado tiempo vendrán y entonces pueden pasar dos cosas: que vengan en son de paz o en pie de guerra.

Si vienen en son de paz... haremos nuevos amiguitos.


Y si vienen con ganas de pelea nos aniquilarán, recordemos que están mucho más avanzados que nosotros.


En fin, creo que he demostrado cientificamente (ejem!) que la posibilidad de que alguien intercepte una de las Voyager es ínfima, y la de que nos visite menor aún. Y eso suponiendo que haya vida ahí fuera.

Aun así, como soy un sentimental espacial, me emociona que hayamos enviado nuestra tecnología a las estrellas

No pude participar, cuando nací estaban ya por Neptuno...

...es una pena, porque yo lo habría hecho de otra forma. Eso de darles a los alien un disco y que se las apañen para descifrarlo no está bien. Yo lo habría metido todo en un archivo .exe, más sencillo imposible.

Algún día mandaré yo cosas al espacio. Ya lo veréis. Y seré famoso. Y diréis "¡Eh!¡Yo leía el blog de ese!"

Creo que ahora me voy a escribir un poco en la página del disco de las Voyager de wikipedia, que da pena.



*No encuentro la referencia, pero es de sentido común: de existir más civilizaciones aparte de la humana, la probabilidad de que estén en un escalón evolutivo similar al nuestro es bajísima. Como pueden haber aparecido en casi cualquier momento de la vida del universo, lo más probable es que estén, o muy por debajo de nosotros, o muy por encima.

lunes, 17 de marzo de 2008

Across the universe

El cuatro de Febrero de 2008 la NASA lanzó esta cancioncilla al espacio, hacia la estrella polar, un trayecto de 431 años (y lo que dure después)



Aquí la letra.

Así conmemoraron el 40 aniversario de la grabación de la canción, el aniversario de la NASA y nosecuántas cosas más.

Utilizaron la red de de antenas DNS, Deep Space Network, unas antenas muy gordas situadas en Canberra (Australia), Goldstone (EEUU) y Madrid, aquí al ladito. Si no me equivoco la que lo envió fue la de Madrid.

¿Que a qué viene esto tan tarde? Bueno, lo primero es que cuando ocurrió este blog no existía. Y segundo, es que el otro día me pregunté que dónde estará ahora la dichosa canción...

A ver, pensemos un poco. Las ondas están viajando por el vacío a la velocidad de la luz, y eso son 299.792.458 m/s. La canción está codificada en mp3... pero eso me da igual.

Escribo esto el sábado 15 de marzo, así que han pasado 41 días. 41 días son 984 horas, que son 59.040 minutos, que son 3.542.400 segundos. A 300.000 km/s, la señal está ahora a... buff! 1.06x1012 km. ¡O más!

Eso son unas 7085 UA*. Y eso son unos 0.11 años luz, minuto arriba minuto abajo.

Bueno basta ya de numeritos, lo que quiere esta gente es hacerse una idea de cuánto de lejos está. Voy encendiendo Celestia, un planetario virtual.

Dejamos la tierra.

¡De Madrid al cielo!

Me voy alejando...


y alejando...


Lo de la izquierda es la Tierra, y lo de la derecha es la Luna.

Impresiona, ¿eh? Pues aún no estamos ni siquiera a una UA...

Más lejos, mucho más. (Papi, ¿falta mucho?)

Míralos, ahí todos los planetas... ¿Hemos llegado ya? Pues no, la canción llegó aquí en menos de 8 horas

Bueno, mejor voy al grano. Nuestro Sistema Solar, visto desde donde quiera que esté la señal ahora, se ve tal que así:

Es el puntito del centro. Todo lo que conocemos concentrado en un jodido puntito. ¿No os impresiona? A mí sí, mucho... soy un sentimental espacial.

Por supuesto, la señal se va degradando conforme se aleja. No sé cómo calcularlo, pero me da la impresión de que para recibir la señal, nuestros amigos de Polaris van a tener que enchufar su iPod a una antena como esta...



Bueno, eso es todo queridos... ¡¡¡¡7!!!! suscriptores de mi blog. Y recordad, cada vez que respiréis, ¡across the universe se habrá alejado 600.000 km más de la Tierra!


* Unidad astronómica (UA): una unidad astronómica es la distancia media de la tierra al sol, equivale a 149.597.870 kilómetros